sábado, 2 de abril de 2011

ADHESIÓN FORZOSA

Sin el deseo de tocar fibras intocables, sin el pretexto de recordar actos imborrables y mucho menos querer colisionar contra el muro de aquellas memorias archivadas involuntariamente por culpa de, digamos, el tiempo y el espacio; que nunca sé donde están, pero sé que ahí están y si no es así, tengo presente aquel escrito que me dejaron firmado en el tocador y que pesadamente leo todos los días; "volveremos pronto" decían y se burlaban de mi patética rutina de lamentos, ¿patética? me pregunto a mí mismo, y si no es patético escuchar por las madrugadas alguna canción que identifique el estado de ánimo mas no la situación, entonces llámenme dramático suicida.   
Tengo tres pretextos tres, el primero: "Ella ya no está" (mi peor carta de presentación); "Ella nunca me entenderá" cita el segundo y me doy cuenta de que un pretexto no siempre tiene que ser una salida, en fin, el tercero y último dice: "Ella tiene otro" y vuelvo a ser consciente de que soy un machista justificador. Llevo un buen tiempo tratando de disculparme con mis motivos que se encuentran resentidos encerrados en el armario, esta vez no habrá libre albedrío, sobretodo para mí, o para personas como yo que llevamos estampada en la frente el peor hábito del mundo: "alcohol + noches"; que combinación para más extraordinaria.                                                                                      
Al margen de querer cambiar por alguien y no poder, y muy al borde de no querer ni siquiera intentarlo, tengo más de un fallo conmigo mismo, pero está bien, sólo yo puedo perdonarme las veces que quiera, la linda autoperspectiva que nunca me sentencia y que siempre me acompaña, toda la vida jugará para mi equipo, que bueno fuera que esta aberración de razonamiento que asalta mi rumbo fuera aceptada y aprobada por todas las personas a las que alguna vez enterré vivas y que no sólo la tengan que soportar y admitir, sino que también la pusieran en práctica, el mundo no seria mejor, pero por lo menos habría menos caos.                                                                                  
Poseo también una queja disfrazada de arrepentimiento, un llanto con careta de júbilo y un desconsuelo con máscara de alegría, que afligida es la vida cuando las opciones de empirismo son minúsculas, necesito más alternativas de regocijo que vuelvan a mi cabeza un prostíbulo, un par de causas  bondadosas no le vendrían mal al sistema tampoco; en fin, el amor es, o estar enamorado es un estado de estupidez transitoria, transitoria y contagiosa, por eso esta prohibido revocar aquellos clichés y premisas correlacionadas a esto del amor y las estupideces. Aprovechar el día a día sin despeinarse es  no conseguir ni un carajo, la vida no está mal hecha, uno mismo la descompone, la oxida y la quema a balazos.                                                                                                    

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